
UNA AVENTURA FAMILIAR QUE SE HA VUELTO LEGENDARIA
La historia de la marca BYRRH
Historia & Lugares - La historia de la marca BYRRH
LOS ORÍGENES
La familia Violet
Esta historia comienza humildemente, como tantas otras, pero poco a poco se transforma en una epopeya familiar excepcional, marcada por la determinación, la visión y el coraje de sus fundadores.
Hacia 1860, dos jóvenes hermanos, Simon y Pallade Violet, procedentes de una modesta familia de cinco hijos y hijos de un arriero, deciden abandonar su pueblo natal de Corsavy, enclavado en el corazón de las montañas de los Pirineos, para dirigirse a la llanura del Rosellón. Impulsados por el deseo de ofrecer un futuro mejor a sus familias y guiados por un profundo espíritu emprendedor, se embarcan en una aventura que los llevará hacia nuevas oportunidades.
Tras largos años de itinerancia y de trabajo incansable, los dos hermanos se instalan finalmente en Thuir, una pequeña y dinámica ciudad donde abren su tienda. Este primer establecimiento marca el inicio de una aventura humana y empresarial fuera de lo común, en la que la perseverancia y la pasión se convertirán en los pilares de un éxito destinado a perdurar a lo largo de las generaciones.



DE LA INNOVACIÓN VITÍCOLA A LA CREACIÓN DE LA MARCA
El nacimiento del Byrrh
Gracias a su profundo conocimiento de los vinos y a su notable sensibilidad gustativa, Simon Violet elabora una fórmula única. Al combinar grandes vinos del Rosellón, aromatizarlos con plantas seleccionadas y tonificarlos con cortezas de quina, crea un aperitivo original, comercializado bajo el evocador nombre de «vino tónico e higiénico a la quina».
Ante un éxito creciente, el Colegio de Farmacéuticos de Montpellier inicia una acción judicial contra los hermanos Violet, acusándolos de competencia desleal. El tribunal les prohíbe entonces el uso de la palabra quina, considerada una denominación reservada a los productos farmacéuticos.
El 10 de febrero de 1873, la marca BYRRH es registrada en el registro del tribunal de comercio de Perpiñán.
UNA MODERNIZACIÓN AMBICIOSA Y VISIONARIA
El apogeo de la marca
Tras el fallecimiento de Simon Violet en 1891, su hijo Lambert toma las riendas y continúa con ambición la expansión de la empresa familiar. Bajo su impulso, se construyen nuevas bodegas, mientras que se implementan infraestructuras modernas y a la vanguardia del progreso, reflejando la modernidad y el dinamismo de la casa. Entre estas realizaciones emblemáticas destaca, en particular, el majestuoso vestíbulo de la estación diseñado por Gustave Eiffel, símbolo de una época de innovación y audacia industrial.
Gracias a esta visión vanguardista, la empresa alcanza un renombre internacional y establece varios récords mundiales de capacidad de almacenamiento. Este período de bonanza culmina con la construcción del mayor tonel de roble del mundo, verdadera proeza técnica y artesanal, erigido bajo la dirección de los hijos de Lambert, Simone y Jacques, quienes perpetúan así el espíritu de excelencia e innovación transmitido a lo largo de varias generaciones.


