
Creada en 1889 por Fernand Moureaux, Suze se ha convertido con el tiempo en uno de los aperitivos franceses más emblemáticos. Nacida en los talleres de destilación de la región parisina, se impuso rápidamente gracias a su receta innovadora basada en la genciana, una raíz poco utilizada en aquella época. Su éxito se extendió luego por toda Francia, hasta convertirse en una verdadera referencia de los aperitivos amargos.
Su método de elaboración tradicional sigue basándose en el uso de raíces de genciana frescas, procedentes tanto de cultivos controlados como de recolecciones silvestres en altitud, principalmente en el Macizo Central, tierra histórica de la planta. Estas raíces se infusionan, maceran y luego se destilan, obteniendo así una paleta aromática única.
La riqueza de Suze proviene de este equilibrio sutil entre la potencia de la genciana, su amargor típico, y la finura de los extractos de plantas cuidadosamente seleccionados. Fiel a su herencia y a su saber hacer ancestral, Suze sigue hoy encarnando el alma de los aperitivos franceses tradicionales, combinando autenticidad, carácter y elegancia.
Perfil de degustación
La nariz se abre con aromas intensos de genciana fresca, combinados con notas florales y ligeramente cítricas. En boca, Suze revela un ataque suave, rápidamente equilibrado por una amargura franca y elegante, típica de la raíz de genciana. Su textura es flexible, acompañada de una agradable frescura vegetal. El final, largo y persistente, deja una impresión de pureza aromática, donde predominan las plantas y la dulzura terrosa de la genciana.
Servicio
La Suze se disfruta idealmente fría, sola o alargada con un toque de agua con gas para revelar toda su frescura vegetal. También se presta perfectamente a la mixología, especialmente en cócteles clásicos como el Suze Tonic, el White Negroni o el Suze Spritz. Sírvela en una copa tipo tulipa o old fashioned, con una rodaja de limón si se desea para acentuar sus notas aromáticas.




